Ilustrar la ciencia desde la cocina
Coca Tiffany, 2019.
Atrat Tatín, 2019.
Acid game, 2019.
Seca y caldoso, 2019.
Dalí en el País de las maravillas, 2019.
Bloodmoon, 2019.
Popcorn dog, 2019.
Acid game, 2019.
Las recetas y textos de Fernando Sapiña acercan la química al terreno cotidiano de la cocina, y mis fotografías desarrollan ese cruce mediante imágenes construidas donde los ingredientes, los utensilios y las preparaciones se convierten en metáforas visuales, bodegones narrativos y pequeñas escenas de conocimiento material.
Monográfico de la revista Mètode
Valencia
2019
Este proyecto reúne la serie de fotografías que realicé para La ciència a taula (2019), monográfico de la revista Mètode a partir de los textos y recetas del químico y divulgador Fernando Sapiña, en una edición a cargo de Juli Peretó. La publicación propone un recorrido en el que la cocina se convierte en una vía de acceso a la química: cada receta actúa como experiencia cotidiana, como gesto culinario y también como herramienta para pensar procesos, mezclas, transformaciones y estados de la materia.
Mi intervención artística partió de esa relación entre cocina y conocimiento para desarrollar una serie de imágenes fotográficas donde los alimentos, los utensilios y las preparaciones adquieren una nueva organización visual. Las recetas dejan de aparecer solo como instrucciones o resultados culinarios y pasan a funcionar como escenas construidas, metáforas materiales e ilustraciones capaces de acompañar y expandir el contenido del libro. A través de estas composiciones, la comida se desplaza hacia un territorio situado entre el bodegón, la escultura efímera, el juego y la imagen editorial.
Cada fotografía interpreta una receta o una idea vinculada al universo de Sapiña, traduciendo conceptos científicos a un lenguaje visual accesible, sugerente y sensorial. Así, la cocina aparece como un pequeño laboratorio doméstico donde observar reacciones, texturas, equilibrios, asociaciones y cambios de estado. La imagen se convierte entonces en una forma de divulgación: una superficie donde el conocimiento entra por la mirada y donde la materia culinaria se reorganiza para producir sentido.
La serie articula ese tránsito entre receta, ciencia e imagen. Los ingredientes conservan su presencia reconocible, aunque la composición los desplaza hacia figuras híbridas, pequeños personajes, objetos imposibles o bodegones con vocación narrativa. Este procedimiento permite que cada pieza dialogue con el texto al que acompaña y, al mismo tiempo, adquiera autonomía como obra visual. La fotografía amplía así el alcance de la receta y la convierte en una experiencia de lectura expandida.
En La ciència a taula, la química encuentra una forma cercana de contarse a través de la cocina, y la cocina encuentra en la imagen una nueva manera de pensarse. Mi trabajo se sitúa justamente en ese punto de encuentro: un espacio donde la divulgación científica, la sensibilidad plástica y la imaginación material comparten mesa.
